TERAPIA FAMILIAR EN MORATALAZ
ONLINEVolver a sintonizar en casa.
La convivencia familiar no siempre es sencilla. La adolescencia, las diferencias en la crianza, los cambios en la estructura familiar o los conflictos enquistados pueden convertir el hogar en un foco constante de tensión.
En terapia familiar no buscamos señalar ni “reparar” a un único miembro. Trabajamos con la familia para entender cómo os comunicáis, cómo os afectáis mutuamente y qué necesita cambiar.
La familia es un sistema en el que todos os influís mutuamente.
¿Os sentís identificados con alguna de estas dificultades?
A veces el problema no está en una sola persona, sino en la forma en la que toda la familia está intentando adaptarse, comunicarse o afrontar una etapa difícil.
Discusiones diarias y choque generacional
Cualquier conversación con vuestros hijos acaba en gritos, reproches o portazos. La convivencia se ha vuelto tensa y sentís que la comunicación familiar se ha roto.
Desacuerdos en la crianza y las normas
Tenéis criterios diferentes sobre límites, pantallas o estudios. Esta falta de alianza desgasta a los adultos y puede desorientar a los hijos.
Afrontar pérdidas, duelos o crisis repentinas
Un fallecimiento, una enfermedad grave o un cambio traumático ha sacudido a la familia y cada miembro está intentando procesar el dolor a su manera.
“Restaurar la calma empieza por volver a escucharos.”
El objetivo no es señalar quién tiene el problema, sino entender qué está ocurriendo entre vosotros y construir nuevas formas de cuidaros como familia.
Familias reconstituidas o en reestructuración
Nuevas parejas, hijos de relaciones anteriores o cambios de custodia pueden generar roces y exigir una redefinición de roles y límites.
Problemas de conducta en infancia o adolescencia
Aislamiento, agresividad o un bajón escolar pueden ser la parte visible de un malestar emocional que está afectando a todo el entorno familiar.
Evitación del conflicto
Lleváis meses o años esquivando un tema doloroso por miedo a discutir. Mirar hacia otro lado ha dejado de funcionar.
Sobrecarga por el cuidado de un familiar
El cuidado prolongado de una persona dependiente o con problemas de salud está agotando la estructura familiar y generando tensiones en el reparto de responsabilidades.
Fricción con hijos adultos en el hogar
La convivencia entre adultos genera roces sobre espacios, horarios y responsabilidades y dificulta el paso hacia una nueva etapa de mayor independencia.
Crisis puntual o patrones heredados
Podemos trabajar un problema concreto de forma focalizada o revisar patrones familiares que se repiten desde hace años. Vosotros marcáis el objetivo.
Sensación de vivir con desconocidos
Sentís que la casa se ha convertido en un hotel donde cada uno va a lo suyo y casi ya no existen espacios para compartir.
Recuperar la calma también es volver a sentiros equipo.
Restaurar la calma en casa no consiste en buscar culpables, sino en aprender a escucharos y cuidaros como equipo.
Podemos deshacer malentendidos, establecer límites más saludables y reconstruir un ambiente donde todos podáis sentiros escuchados, respetados y seguros.
Qué podemos trabajar como familia.
No buscamos que todos penséis igual. Buscamos comprender lo que está ocurriendo y encontrar formas más sanas de convivir, comunicaros y cuidar el vínculo.
Comunicación familiar
Reducir gritos, silencios y reproches para poder expresar lo que cada miembro necesita.
Límites y crianza
Construir pautas claras y coherentes que ayuden a recuperar seguridad y equilibrio en casa.
Cambios y crisis
Afrontar duelos, separaciones, adolescencia, enfermedad o cambios importantes en la estructura familiar.
Roles y responsabilidades
Revisar cómo se reparten las cargas, qué lugar ocupa cada persona y qué necesita modificarse.
Reconstruir el vínculo
Recuperar espacios de confianza, escucha y conexión cuando la convivencia os ha ido alejando.
La familia se entiende como un sistema.
No buscamos identificar a una persona como responsable del malestar familiar.
Observaremos cómo os relacionáis, qué patrones se repiten y qué cambios pueden ayudar a recuperar un entorno más seguro y saludable para todos.
Entender qué está pasando en casa.
Conoceremos qué os trae a consulta y qué está viviendo cada miembro de la familia.
Identificar patrones y necesidades.
Observaremos cómo os comunicáis, qué conflictos se repiten y cómo os afectan mutuamente.
Construir límites y acuerdos.
Trabajaremos nuevas maneras de comunicaros, poner límites y responder ante los conflictos.
Recuperar vuestro propio equilibrio.
El objetivo es que podáis integrar lo trabajado y gestionar las dificultades sin depender de la terapia.
Podéis elegir la modalidad que mejor encaje con vuestra familia.
Las sesiones familiares pueden realizarse de forma presencial en Moratalaz o mediante terapia online.
Un espacio tranquilo para poder escucharos.
Las sesiones presenciales se realizan en Fisiomad, en la calle Montpellier, 1, Local 2, Moratalaz, Madrid.
El mismo acompañamiento, estéis donde estéis.
Podéis realizar las sesiones online con la misma confidencialidad, continuidad y rigor clínico sin necesidad de desplazaros.
Incluso podemos combinar ambas modalidades según vuestra agenda.
Pedir cita online →Es normal llegar con dudas.
Empezar terapia familiar puede generar preguntas sobre quién tiene que acudir, cómo funcionan las sesiones o qué ocurre cuando hay niños y adolescentes.
Sí. Cuando existen niños, niñas o adolescentes es fundamental incluirles en el trabajo terapéutico porque forman una parte esencial de la dinámica familiar. Tengo formación y experiencia trabajando con niños y adolescentes.
No necesariamente. La composición de las sesiones puede adaptarse a las necesidades del proceso. En algunos momentos puede ser útil trabajar con toda la familia y en otros con determinados miembros.
Las sesiones conjuntas de terapia familiar tienen una duración de 60 minutos.
La frecuencia se adapta a cada caso y al momento del proceso. Inicialmente suele recomendarse una frecuencia semanal, espaciándola progresivamente a medida que se produce mejoría.
Sí. Podéis realizar las sesiones online si os resulta más cómodo o no podéis acudir a la consulta de Moratalaz. También podemos combinar ambas modalidades en función de vuestra agenda.
No existe una duración idéntica para todas las familias. Dependerá de vuestras necesidades, objetivos y de cómo evolucione el trabajo durante las sesiones.
Las sesiones presenciales se realizan en Fisiomad, Calle Montpellier, 1, Local 2, en Moratalaz, Madrid. La consulta está cerca de Metro Pavones y cuenta con fácil acceso desde la A-3 y la M-40.
Volver a sentiros seguros bajo el mismo techo.
Si la convivencia se ha vuelto difícil y queréis recuperar un espacio donde poder escucharos, entenderos y cuidaros como equipo, podemos empezar por hablarlo.
“La calma no vuelve buscando culpables, sino aprendiendo a escucharos.”