Cómo trabajo en terapia psicológica
Mi objetivo es que desde la primera sesión sientas que este es un espacio, seguro y sin juicios
Mi enfoque como psicólogo es integrador. Esto significa que no aplico una receta única para todo el mundo; utilizo herramientas científicas y avaladas por la psicología clínica, pero adaptadas a tu historia, a tu momento y a tus necesidades reales actuales
La persona experta en tu vida eres tú.
Nadie te conoce mejor que tú ni puede decidir qué metas son importantes para ti.
Mi función no es imponerte un camino, sino acompañarte para que recuperes la confianza en tus propios recursos y puedas tomar el control de tus decisiones.
Caminamos codo con codo.
Tú marcas la dirección del cambio y mantienes el protagonismo del proceso en todo momento; yo aporto la guía clínica, el criterio técnico y las herramientas para facilitarte el recorrido.
Mi papel no es darte indicaciones ni decirte qué hacer.
Mi papel es acompañarte a entenderte mejor y a encontrar tus propias respuestas.
Es un trabajo conjunto, yo aporto mi formación y mi escucha, y tú, tu implicación.
Los cambios llevan su tiempo.
Lo nuestro es una relación profesional.
Y precisamente por eso puede ayudarte: tienes un espacio dedicado solo a ti, sin las complicaciones de otras relaciones. Por eso no nos relacionamos fuera de aquí; no es distancia, es cuidado de la relación.
Todo lo que hablamos en consulta es confidencial.
Forma parte de mi compromiso profesional. Puedes contarme lo que necesites con la tranquilidad de que queda protegido.
Hay solo unas pocas excepciones para romper la confidencialidad: si hubiera un riesgo grave para tu vida o la de otra persona, o si la ley me obligara, tendría que actuar para proteger esa seguridad. Si llegara el caso, lo hablaríamos antes siempre que fuera posible.
La terapia no es una línea recta.
Habrá sesiones que sientas muy útiles y otras más difíciles, y a veces tocar ciertos temas remueve antes de aliviar. Es parte del proceso.
El objetivo de la terapia es que llegue un momento en que ya no me necesites.
Cuando veamos que estás en ese punto, prepararemos el cierre; la despedida también es parte del trabajo.
Puedes empezar como te resulte más cómodo.
Entiendo que tu ritmo de vida es exigente. Puedes realizar las sesiones de forma presencial, online o combinar ambas modalidades.
Calle Montpellier, 1, Local 2, Moratalaz.
Un despacho luminoso, cálido, climatizado y diseñado específicamente para garantizar la máxima discreción y confort durante tus sesiones.
Desde el espacio donde tú decidas.
Garantizando la misma confidencialidad y rigor clínico, pero sin necesidad de desplazamientos.
“Hoy me viene bien presencial, mañana mejor online”. ¡Sin problema!
Pedir cita →Es normal tener dudas.
Aquí puedes resolver algunas de las preguntas más habituales antes de empezar un proceso de terapia.
No hace falta llegar a un punto límite para pedir ayuda. La terapia puede ser útil cuando algo te genera malestar, se repite en tu vida o sientes que te cuesta comprender o gestionar lo que estás viviendo.
No necesitas llegar con una explicación clara ni saber exactamente qué te pasa. Parte del trabajo consiste precisamente en ir poniendo palabras y sentido a lo que estás viviendo.
Todas las sesiones ya sean de terapia individual, pareja o familia tienen una duración de 60 minutos.
La frecuencia se adapta a cada caso y al momento del proceso. Inicialmente recomiendo una frecuencia semanal para asentar el proceso, espaciándolas a medida que se vaya produciendo la mejoría a una periodicidad quincenal.
Sí. Puedes realizar las sesiones online si te resulta
más cómodo o si no puedes acudir presencialmente
a la consulta de Moratalaz.
E incluso puedes combinar ambas modalidades
en función de tu agenda.
No existe una duración idéntica para todo el mundo.
El proceso depende de tus necesidades, tus objetivos
y de cómo vaya evolucionando el trabajo durante las sesiones.
Podemos trabajar un problema o sufrimiento concreto
de forma breve y focalizada, o iniciar un proceso más profundo
para ir a la raíz. Tú decides el alcance.
No. También puede ser útil cuando queréis mejorar la comunicación, comprender determinados patrones de relación o cuidar el vínculo antes de que aparezca una crisis mayor.
Dependerá del caso. Cuando el motivo de consulta afecta directamente a la relación, normalmente tiene sentido valorar cómo iniciar el proceso conjuntamente.
Todas las sesiones ya sean de terapia individual, pareja o familia tienen una duración de 60 minutos.
Es bastante habitual que cada persona llegue al proceso con un grado distinto de motivación o seguridad. Ese punto de partida también puede hablarse y explorarse en sesión.
Sí. Cuando existen niños/as y adolescentes es fundamental incluirles en el trabajo terapéutico pues son una parte esencial en la dinámica familiar. Tengo formación y experiencia de trabajo con niños y adolescentes.
En algunos procesos puede tener sentido valorar distintos formatos de sesión. Se decidiría según el caso y siempre teniendo claro el encuadre del trabajo terapéutico.
Sí, siempre que las condiciones del caso permitan trabajar adecuadamente de forma online. La modalidad se puede valorar antes de empezar.
Dar el primer paso ya es parte del proceso.
Si algo te está preocupando, podemos empezar por hablarlo. Cuéntame brevemente qué necesitas y Hugo podrá conocerte un poco antes de ponerse en contacto contigo.